Pastores, obispos (2/2)

Antífona de Entrada

Yo me suscitaré un sacerdote fiel que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor, tú que has querido contar en el número de los santos pastores a tu siervo san N. y lo has hecho brillar por el fuego de la caridad y el poder de una fe que vence al mundo, haz que, por su intercesión, perseveremos en la fe y en el amor y merezcamos así participar de la gloria con que le coronaste.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

El Señor pensaba acabar con ellos, si no hubiera sido por Moisés, su elegido, quien intercedió para que aplacara su ira

Lectura del libro del Exodo
32, 7-14

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés:
"Anda, baja del monte porque tu pueblo, el que sacaste de Egipto, se ha pervertido. No tardaron en desviarse del camino que yo les había señalado. Se han hecho un becerro de metal, se han postrado ante él y le han ofrecido sacrificios y le han dicho: "Este es tu Dios, Israel; es el que te sacó de Egipto"".
El Señor le dijo también a Moisés:
"Veo que éste es un pueblo de cabeza dura. Deja que mi ira se encienda contra ellos hasta consumirlos. De ti, en cambio, haré un gran pueblo".
Moisés trató de aplacar al Señor, su Dios, diciéndole:
"¿Por qué ha de encenderse tu ira, Señor, contra este pueblo que tú sacaste de Egipto con gran poder y vigorosa mano? ¿Vas a dejar que digan los egipcios: "Los sacó con malas intenciones, para hacerlos morir en las montañas y borrarlos de la superficie de la tierra?" Apaga el ardor de tu ira, renuncia al mal con que has amenazado a tu pueblo. Acuérdate de Abrahán, de Isaac y de Jacob, siervos tuyos, a quienes juraste por ti mismo, diciendo: "Multiplicaré su descendencia como las estrellas del cielo y les daré en posesión perpetua toda la tierra que les he prometido".
Y el Señor renunció al castigo con que había amenazado a su pueblo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 105

Por tu pueblo, Señor, acuérdate de nosotros.

En el Horeb se hicieron un becerro, un ídolo fundido, y lo adoraron, cambiando así tu gloria por la imagen de un buey, que come pasto.
Por tu pueblo, Señor, acuérdate de nosotros.

Se olvidaron del Dios que los salvó y que hizo cosas grandes en Egipto; en el país de Cam, muchos portentos, y cerca del Mar Rojo, mil prodigios.
Por tu pueblo, Señor, acuérdate de nosotros.

Por eso hablaba Dios de aniquilarlos; pero Moisés, quien era su elegido, se interpuso, con miras a evitar que en su enojo, el Señor, fuera a destruirlos.
Por tu pueblo, Señor, acuérdate de nosotros.

Segunda Lectura

Deseábamos entregarles no sólo el Evangelio, sino hasta nuestras propias personas

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses
2, 2b-8

Hermanos: Tuvimos valor, apoyados en nuestro Dios, para predicarles el Evangelio de Dios en medio de fuerte oposición. Nuestra exhortación no procedía de error o de motivos turbios, ni usaba engaños, sino que Dios nos ha probado y nos ha confiado el Evangelio, y así lo predicamos no para contentar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestras intenciones.
Como bien saben, nunca hemos tenido palabras de adulación ni codicia disimulada. Dios es testigo. No pretendimos honor de los hombres, ni de ustedes, ni de los demás, aunque, como apóstoles de Cristo, podíamos haberles hablado autoritariamente; por el contrario, los tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos. Les teníamos tanto cariño que deseábamos entregarles no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque se habían ganado nuestro amor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación.
Aleluya.

Evangelio

El buen pastor da la vida por sus ovejas

Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
10, 11-16

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos:
"Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas que tu pueblo te presenta en la fiesta de san N.; que ellas nos merezcan, como lo esperamos, el auxilio de tu misericordia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Los santos pastores siguen presentes en la Iglesia

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la festividad de san N., para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con su palabra y protegernos con su intercesión.
Por eso,
con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante, dice el Señor.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Alimentados por el cuerpo y la sangre de tu Hijo, te suplicamos, Señor, que lo que hemos celebrado con piedad sincera produzca en nosotros los frutos de una plena redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

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